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60% de jóvenes del mundo son "ninis", dice ONU
El organismo presenta su informe sobre el estado de la población mundial


Naciones Unidas.— El 60% de los mil 800 millones de jóvenes de entre 10 y 24 años en el mundo ni estudia ni trabaja, lo que supone que sus perspectivas de vida son sombrías y sus aportaciones al desarrollo serán limitadas, apuntó la ONU.

Titulado “El poder de mil 800 millones: Los adolescentes, los jóvenes y la transformación del futuro” , el informe destacó que la cifra de jóvenes en el mundo es la más alta en la historia, lo que supone enormes retos y oportunidades, en especial para los países en desarrollo. Indicó que los países en desarrollo con una numerosa población joven pueden dar gran ímpetu a sus economías si realizan serias inversiones en la educación y salud de los jóvenes, y si protegen sus derechos.

“Tenemos una cantidad sin precedentes de mil 800 millones de jóvenes, el mayor número que el mundo haya visto y que verá”, dijo el director ejecutivo del Fondo de las Naciones Unidas para la Población (UNFPA, por sus siglas en inglés), Babatunde Osotimehin. “Tenemos una oportunidad, en particular el mundo en desarrollo, para aprovechar su energía, su creatividad e innovación, para desarrollar sus economías y sus sociedades”, agregó. Pero el reporte apuntó que más de 500 millones de jóvenes tratan de sobrevivir con menos de dos dólares diarios, y que los derechos de niñas y mujeres son constantemente vulnerados.

El informe lamentó que a pesar de que su riesgo de pobreza es elevado, dos de cada tres países ignoran por completo a los jóvenes al diseñar las estrategias y los planes de desarrollo nacionales dirigidos a reducir la pobreza. “El pleno ejercicio de los derechos humanos sigue siendo un sueño lejano para millones de jóvenes; las violaciones atroces son lo habitual para muchos de ellos”, enfatizó el UNFPA.

Los 165 millones de jóvenes que viven en Latinoamérica y el Caribe constituyen “oportunidades para transformar el contexto de la región”, pero queda trabajo por hacer en materia de derechos sexuales y empleo, advirtió.

Precisó que los países que no presten atención a la juventud pueden experimentar un incremento progresivo de la tasa de fecundidad y verse obligados a mantener a un elevado porcentaje de jóvenes y personas dependientes.

Países centroamericanos como Honduras, El Salvador o Nicaragua, a los que se les suman otros como Bolivia, Paraguay y Guyana, presentan una concentración mayor de adolescentes y jóvenes, quienes representan un 30% o más de su población.

Por el contrario, Cuba, Perú y Jamaica muestran porcentajes que oscilan entre 10% y 19% y que les asemejan a las cifras predominantes en Europa, Canadá, Australia y Asia Oriental. Sin embargo, la región tiene que encarar desafíos comunes, como “hacer efectivo el derecho a la salud sexual y reproductiva”.

“Los jóvenes son los innovadores, creadores, constructores y líderes del futuro. Pero pueden transformar el futuro sólo si cuentan con las aptitudes, la salud, la capacidad de adoptar decisiones y verdaderas opciones en la vida”, expresó Osotimehin, quien explicó que nueve de cada 10 de los jóvenes del mundo actual viven en países menos adelantados, lo que supone enormes retos para estas economías.

“Una fuerza de trabajo poco calificada atrapará a las economías en actividades de escaso valor e índices de crecimiento anémicos. La discriminación por razón de género provocará que estos problemas resulten aún más insolubles para las mujeres jóvenes y las adolescentes”, alertó el UNFPA. En muchos países pobres, la cantidad de jóvenes supera el crecimiento de la economía y sobrepasa la capacidad de las instituciones encargadas de brindar servicios básicos como educación y acceso al mercado laboral.

Otro desafío es la educación. Muchos niños en edad escolar no van a la escuela y aquellos que están por entrar en el mercado laboral en países menos desarrollados sufren por las altas tasas de desempleo, subempleo y empleo vulnerable. Las mujeres jóvenes enfrentan graves problemas ya que son más propensas a ser víctimas de violencia y explotación sexual que los hombres.

Pobres o inexistentes sistemas de salud reproductiva y prácticas como el matrimonio infantil impiden que millones de niñas reciban una educación adecuada o se sumen a la fuerza laboral, concluye el UNFPA. Agencias